Sin visión no hay manifestación
Hoy estoy en un lugar en el que nunca me imaginé que iba a poder llegar. Hace un año empezó un nuevo camino de vida, un año lleno de aprendizajes que implicó construir una oportunidad que me permitiría abrirle la puerta a un proyecto de vida personal. Lo veía lejos y difícil, complicado, muchos papeles, dinero, préstamos, lágrimas, distancia, alejarme de lo desconocido, vivir independiente, despedirme de mi país, dejar mi trabajo, dejar también a mis padres, mis amigas de toda la vida y mis seres queridos. Ver a los ojos la incertidumbre, decir hasta pronto y recibir bienvenidas. Adaptarme a un nuevo país, con estaciones, comida diferente y con un nuevo ritmo de vida. Muchos cambios a la velocidad de la luz. No lo logré al primer intento pero sí al segundo (apliqué a una universidad en la que no pasé y luego me postulé a la siguiente donde sí fui admitida para hacer estudios superiores). Ahora pienso… suena cliché la frase que los sueños se cumplen… pero ahora c...